Flaneras de budin de cabracho


Hacía mucho tiempo que no preparaba un budin de cabracho y eso tenía que solucionarlo, porque cuando digo mucho tiempo, es realmente, mucho. Últimamente, he comprado bastante este maravilloso pescado para preparar un buen fondo de pescado y me encanta el sabor que le da.

Tenía esta receta en borradores desde este verano y la repetí en Navidad. No es exactamente la misma que yo hacía pero no la conservaba y al hacer una búsqueda, encontré una en esta web y la adapté un poco. Indican que es la de Jose Mari Arzak que fue quien lo inventó en 1971, basándose en la receta del pudin de merluza de la Marquesa de Parabere. Hay tantas versiones en la web, que yo no puedo asegurar cuál es realmente la auténtica. La mía, seguro que no es mas que una adaptación a la TMX. Si está rico, a mí no me importa.

Su preparación no nos llevará mucho tiempo con la Thermomix, por lo que nunca está de más tener esta receta para cuando queremos hacer algo especial para comer o no tenemos demasiado tiempo para hacer la comida. Adapté un poco las cantidades a lo que tenía en casa, ya que al pesar el pescado, no tenía tanta cantidad. Tal vez mi adaptación, puede venir bien a los que no son muchos en casa.

Para mí el resultado es perfecto porque somos pocos y además, tienen “mieditis a las espinas”. Si hubiera hecho un pastel grande, no hubiera sido posible conservarlo mucho tiempo o hubiera tenido que empezar a repartir raciones. Prefiero prepararlo en raciones porque queda muy bonito y se sacan de la nevera las que necesitas. Lo mejor, que no encendemos el horno y lo preparamos en muy poco tiempo.

No anoté cuántas flaneras me salieron, pero no tiene mucha importancia porque cada uno puede usar un tipo de molde y tamaños diferentes. . Este budin sirve de base para cualquier otro que queráis hacer con pescado. Podéis utilizar cualquier tipo de pescado blanco que os guste si no encontráis cabracho.

El color y sabor es espectacular y me gusta tanto, que en cuanto vuelva a ver cabracho, repetiré seguro. No lo adorné con mayonesa, ni nada parecido, de hecho, tampoco me gusta, porque prefiero que el sabor del pastel sea el predominante. Lo acompañé con aguacate y salmón ahumado que era lo que tenía y también porque el verde y el naranja, son colores complementarios que me encanta combinar cuando puedo. Untado en pan tostado está muy rico.

Si todavía no lo habéis probado, os lo recomiendo.
Ingredientes 

Os dejo entre paréntesis las cantidades originales

- 270 g (700 g) de cabracho
- 100 g de puerro (1 puerro)
- 80 g de zanahoria (una grande)
- 60 g de cebolla
- 3 huevos L
- 150 g (200 g) de tomate frito triturado
- 200 g de leche evaporada (de nata para cocinar)
- sal y pimienta
- 1 litro de agua para el vaso
- sal
- aguacate y salmón ahumado para acompañar 
- pan tostado o tostas 
- cebollino para adornar (opcional)

*flaneras o un molde alargado tipo cake

Antes de empezar…

- Pedir al pescadero que nos limpie el cabracho, quitando escamas y tripas.

- Pincelar la bandeja varoma con aceite. Reservar.

- Lavar el puerro, quitarle la parte verde y cortarlo en trozos.

- Pelar la cebolla y raspar la piel de la zanahoria. Trocearlos.

- Untar los moldes con un poco de mantequilla.

- Precalentar el horno a 180º si se va a preparar de forma tradicional.

Preparación en TMX

- Lavar el pescado y ponerlo en la bandeja varoma.

- Verter el agua en el vaso, colocar la tapa y el recipiente varoma en su posición.

- Programar, 15 minutos, varoma, velocidad 1.

- Cuando esté hecho el pescado, sacarlo del varoma con cuidado y esperar a que se enfríe; quitarle las espinas, separando la carne y reservándola en un plato.

- Vaciar el agua del vaso y sin lavarlo, introducir la zanahoria, el puerro y la cebolla. Trocear programando, 10 segundos, velocidad 5. Bajar restos los restos con la espátula.

- Agregar los huevos, el tomate frito, la leche evaporada, la carne del pescado, la sal, la pimienta y un pellizco de sal. Programar, 15 minutos, 90º, velocidad 4. Volver a programar, 1 minuto, velocidad 7. si se quiere más triturado.

- Verter el contenido del vaso en las flaneras o el molde y dejar enfriar.

- Cuando esté frío, introducir en la nevera como mínimo 3 horas.

Preparación tradicional

- Lavar el pescado y cocerlo en una olla con agua, cebolla, puerro y zanahoria. No nos deberemos pasar con la cocción para que no quede seco. 

- Cuando esté hecho el pescado, sacarlo del de la olla con cuidado y esperar a que se enfríe. Reservar el caldo de cocción pues es un buen fumet para utilizar posteriormente.

- Quitarle las espinas, separando la carne y reservándola en un plato.

- Poner en el vaso de un robot, o batidora, los huevos y batirlos bien (también se puede hacer a mano).

- Incorporar la carne del pescado, el tomate frito, la leche evaporada, la sal, la pimienta y un pellizco de sal. 

- Verter en el molde o moldes y colocarlos en una bandeja con agua. Colocar las cáscaras de los huevos flotando en el agua (ver notas).

- Hornear a 180º grados hasta que esté cuajado. No indico el tiempo porque yo lo hice en la TMX y el tiempo, dependerá del tamaño del molde utilizado.

- Cuando esté frío, introducir en la nevera como mínimo 3 horas. 
Montaje antes de servir

- Desmoldar y servir frío acompañado de la guarnición deseada. Aguacate, salmón marinado y pan tostado, fue mi opción.

Notas: 

- Si no se utilizan flaneras, sino un molde tipo cake, untarlo con un poco de mantequilla para que resulte más fácil desmoldar. Mis flaneras son de acero inoxidable. 

- Se puede acompañar con mayonesa y unas cuantas tostas de pan. 

- Si el cabracho se cuece en una olla con agua el fumé de pescado obtenido, tiene mucho sabor y es perfecto para hacer una buena sopa de pescado, arroces, fideuà… 

- En mi receta elaborada con la TMX, se añade al budin los vegetales. He visto otras en las que no se utilizan mas que para la cocción del pescado y pienso que es lógico. En la forma tradicional, no las he añadido porque he pensado que de esta forma, quedaría mejor el fumet. Tomad nota de esto. 

- El truco de las cáscaras de huevo para la cocción al baño de maría, la utilizo desde hace mucho y lo hago porque evita que el agua del baño de maría, al hervir, salpique y penetre en la preparación. 

- Comprobé que no pierde mucho si se congela y se toma descongelado y recalentado. 

Bon profit!

Tartaletas de espinacas y salmón


Hacía mucho que no combinaba salmón y espinacas y mira que me gusta hacerlo. También hacía mucho, que no utilizaba mis moldes de tartaletas. Sólo he publicado dos recetas de tartaletas y las dos saladas. Poco uso les he dado, la verdad. Me apetece recordarlas: Tú y yo, una tapa especial para probar ya mismo y las Tartaletas de calabacín, bacon y queso parmesano, deliciosas. Una pena que tener un blog, casi obligue a no repetir recetas y eso es una pena. 

La textura de la mezcla de estas tartaletas, me recuerda a la de un cafloutis salado, pero servido en formato de tartaleta; os recuerdo las recetas de clafoutis publicadas en Thermofan. No hay nada más sencillo de preparar. Uno que me gustó muchísimo es el Clafoutis de tomates cherry, requesón y pimiento asado y con otro dulce, los Bombones de clafoutis de fresa, disfrutamos una barbaridad y quedaron preciosos.

Hoy la receta es totalmente diferente y todavía más ligera, pero no por ello, menos buena. Ya indicaba al principio, que me gusta la combinación de salmón y espinacas. No es nada complicado preparar estas tartaletas y tienen la ventaja de que se pueden dejar listas con antelación y calentarlas en el momento de servir. Una vez horneadas, quedan doradas y brillantes. El brillo se lo da la mantequilla con la que se ha untado el molde.

Sólo hice tres porque en casa, este tipo de preparaciones me gusta sólo a mí. Os recomiendo doblar cantidades y ajustar, tal y como indico en notas, la cantidad de espinacas, queso y salmón a vuestro gusto. Como podéis ver en las fotos, cada tartaleta se ve diferente, dependiendo de cómo han quedado colocados los ingredientes.

Espero que os guste mi receta y que miréis las otras que os he recomendado anteriormente. Feliz fin de semana.
Ingredientes para 3 tartaletas 

- 1 diente de ajo (yo 1 cucharadita de pasta de ajos)
- 20 g de aceite de oliva virgen extra 
- 150 g de espinacas frescas 
- 100 g de salmón fresco 
- 2 huevos L (115 g) 
- 75 g de leche desnatada 
- 75 g de leche evaporada 
- 25 g de maicena 
- sal y pimienta 
- mantequilla para untar las tartaletas o el molde 

*3 tartaletas de 13 cm de diámetro o un molde bajo apto para horno. Mis tartaletas son de silicona.

Antes de empezar… 

- Pelar el diente de ajo si no se tiene pasta de ajos. 
- Quitar la capa externa de la cebolleta y cortarla en cuatro trozos. 

- Si el pescadero no nos ha quitado la piel y las espinas del salmón hacerlo y cortarlo en dados. 

- Si las espinacas son de manojo, separar las hojas dejando muy poco tallo. 

- Untar las tartaletas o el molde con mantequilla. Yo, aunque las mías son de silicona, lo hago para asegurarme de que no se pega la mezcla, pero también porque quedan más brillantes y doradas.

- Precalentar el horno a 180º.
Preparación en TMX 5 

- Colocar en el vaso el diente de ajo y la cebolla. Programar, 5 segundos, velocidad 5. Bajar los restos con la espátula. 

- Agregar el aceite y programar, 3 minutos, 120º, velocidad 1. Se puede quitar el cubilete para favorecer la evaporación. 

- Añadir las espinacas, parece mucha cantidad, pero al cocerlas disminuye su volumen. Programar, 5 minutos, 100º, velocidad cuchara, giro a la izquierda. 

- Mientras se cuecen las espinacas, ir colocando los trocitos de salmón en la base de las tartaletas. Reservar. 

- Colocar el cestillo sobre un bol. Cuando termine el tiempo de cocción, verter las espinacas en el cestillo y colar el jugo. Reservar éste en el bol. 

- Distribuir las espinacas escurridas sobre el salmón. 

- Sin lavar el vaso, verter el jugo de cocción de las espinacas, la leche, la leche evaporada, la maicena y los huevos. Salpimentar a gusto. Programar, 30 segundos, velocidad 4. 

- Verter la mezcla en las tartaletas distribuyéndola entre las tres con cuidado para que queden llenas por igual y sin que se vierta el contenido. 
Preparación tradicional 

- Verter el aceite en una cazuela o sartén honda. Cuando esté caliente, agregar el diente de ajo y la cebolla. Sofreír a fuego lento hasta que estén blandos y sin que se doren. 

- Añadir las espinacas, parece mucha cantidad, pero al cocerlas disminuyen su volumen. Ir removiendo con una cuchara de madera para ayudar a su cocción, que también será a fuego lento. 

- Mientras se cuecen las espinacas, ir colocando los trocitos de salmón en la base de las tartaletas. Reservar. 

- Cuando las espinacas estén hechas, colarlas y reservar el jugo en un bol. 

- Distribuir las espinacas escurridas sobre el salmón. 

- Verter en el vaso de un robot o batidora el jugo de cocción de las espinacas la leche, la leche evaporada, la maicena y los huevos. Salpimentar a gusto y batir unos segundos cuidando que no queden grumos. 

- Verter la mezcla en las tartaletas distribuyéndola entre las tres con cuidado para que queden llenas por igual y sin que se vierta el contenido. 

Horneado 

- Colocar las tartaletas en el horno precalentado a 180º. Hornear hasta que la masa haya cuajado y quede dorada. 

- Servir frías o templadas. 
Notas: 

- La cantidad de espinacas o de salmón, la podéis adaptar a vuestro gusto. Yo prefería utilizar más y equilibrar las proteínas ya que cada tartaleta lleva salmón, leche y huevos. 

- Se puede añadir queso a gusto para conseguir más contraste de sabores. En ese caso, tened en cuenta que puede estar más salado. También estará más salado si os gusta más poner salmón marinado o ahumado.

- La cantidad de sal y pimienta no la indico porque no uso sal y pimienta muy poca. 

- La leche desnatada se puede sustituir por entera o semi y la evaporada, por crema de leche o nata. Con la leche desnatada y la evaporada, reducimos las calorías y el resultado es perfecto igualmente. 

- Si no tenéis molde de tartaletas, podéis utilizar un molde apto para horno. El tamaño dependerá de los moldes y de su altura. Es preferible que no sean muy altos para que se corte sin que se rompa. 

Bon profit!

Salmonetes plancha, salsa de naranja


Sigo cocinando pescado y aunque no publico todo lo que hago, me apetecía tener en el blog una receta que preparo para mí sola bastante a menudo. Debido a que los salmonetes tienen muchas espinas, en casa no los come nadie. Yo, cuando los veo frescos, elijo unos cuantos de tamaño mediano y me los llevo a casa muy contenta.

Es época de buena naranja y tuve ganas de volver a comer estos salmonetes. Andaba con prisa y ni siquiera preparé una guarnición. Tosté una buena rebanada de pan y me bastó terminar mi comida con una rica manzana asada. 

Aprovechad que ha pasado la Navidad y hay que rebajar calorías además de relajarnos cocinando sencillos platos, nutritivos y bien sanos. El sabor del salmonete es diferente al de otros pescados y asado con tan solo un punto de sal y pimienta, no necesita más. La salsa de naranja, no queda ácida debido al dulzor de la crema balsámica, pero cambiará el color y el sabor, dependiendo del tipo de vinagre que se use. El Cointreau no lo añado siempre, pero me gusta mucho darle un poco de alegría al plato.

Sencilla forma de preparar un pescado que os recomiendo. Feliz vuelta a la normalidad.
Ingredientes para una persona

- 5 salmonetes medianos

Para la vinagreta

- el zumo de una naranja mediana y unas gotas de zumo de limón
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de crema balsámica de vinagre 
- ½ cucharada de Cointreau (opcional)
- sal, pimienta

Antes de empezar…

- Si no lo ha hecho el pescadero, desescamar los salmonetes y quitarles las tripas. 

- Exprimir la naranja y reservar el zumo de media. 
Preparación tradicional

De la vinagreta

- Poner los ingredientes en un bol y batir hasta que la salsa esté emulsionada.

Del pescado

- Poner un poco de aceite en una plancha o sartén. Cuando esté caliente colocar los salmonetes y asarlos a fuego medio hasta que estén hechos.

- Servir los salmonetes calientes, rociar un poco de salsa por encima. 

Notas 

- Siempre utilizo esta salsa con los salmonetes, pero combina de maravilla con salmón. 

- También se puede rallar la piel y añadirla al final en el montaje del plato.

- No es necesario utilizar crema de vinagre. Yo utilicé una de chocolate porque me encanta y combina muy bien con la naranja. De todas formas, un buen vinagre de Jerez o de otro tipo, nos valdrá igual.

- Podéis acompañar el pescado con pan tostado, unas patatas al vapor, asadas o fritas o cualquier guarnición que os apetezca.

Bon profit!

Fusilli de tritordeum con salsa de langostinos


Desde que conocí la harina de Tritordeum de la mano de mi amigo Fernando, Los bocadillos de Fernando y algo más y de mi amiga Silvia TC, Chup, Chup, Chup, la he utilizado preparando pan. Os recuerdo los Bollos de tritordeum y yogur sin levado, que fue mi primera experiencia con este nuevo cereal y después, el pasado verano, inventé estos maravillosos Bollitos de zumo de sandía en los que también la usé. 

Para quien no lo conozca, es importante saber que Tritordeum es un nuevo cereal natural que nace de la combinación de un trigo duro (Triticum durum) y una cebada silvestre (Hordeum chilense). 

Silvia me puso en contacto con el equipo que promociona todos los productos que se elaboran con este cereal. Os invito a que visitéis su web Tritordeum para obtener mucha más información y poder ver muchas recetas. Vale la pena, de verdad.

Al poco tiempo, recibí en casa un regalo de su parte y aprovecho esta entrada, para darles las gracias. Por diversas complicaciones personales, aún no me había puesto a utilizar la pasta y sí que había hecho pruebas con la harina e incluso con la sémola de Tritordeum, pero aún me queda practicar bastante. También tuve la gran suerte de que me invitaran al evento de Tritordeum en Gastrónoma 2017 (Feria de Valencia) con Chelo Sanfeliu de Pan Creativo Artesano. Menuda alegría me llevé al enterarme y cuánto disfruté esa tarde.

En el taller, pude descubrir cómo utilizan las harinas de Tritordeum en masas dulces y saladas de la mano de Chelo y de su compañero. Les vimos amasar y hornear y pudimos degustar panes, rosquilletas y cocas. Todo ello elaborado con harinas y masa madre natural de Tritordeum, siempre de forma artesanal y con fermentación prolongada. ¡Qué bueno estaba todo!

Y por fin le ha tocado el turno a estos fusillis de tritordeum. Decidí preparar una receta diferente, pero siguiendo en mi línea de utilizar marisco y verduras. La primera vez, dudaba de si iba a gustar en casa, no sólo la pasta, también la salsa; el tema alcachofa… pero os puedo decir que fue un éxito y la he repetido, añadiendo el toque aguacate-salmón ahumado para contrastar sabor y color. Para repetir.

La pasta de Tritordeum no tiene exactamente el mismo sabor de la harina. Es sana, mucho más digerible y preparada con este cereal de cultivo ecológico, cultivado en nuestro país. 

Os recomiendo mi receta, con toque color-sabor, o sin él. También os invito, si no lo conocéis a que probéis productos elaborados con este cereal, porque es “más que un cereal”.
Ingredientes 2 personas
- 1 diente de ajo
- 100 g de cebolleta tierna
- un puñado de hojas de perejil
- 30 g de aceite de oliva virgen extra
- 200 g de alcachofas (3 medianas)
- ½ cucharaditas de sal 
- pimienta de colores a gusto
- 150 g de langostinos sin piel
- 50 g de leche evaporada
- 140 g de Fusilli de tritordeum bio
- 1 aguacate (opcional)
- salmón escocês ahumado a la naranja (opcional)

Antes de empezar…

- Si los langostinos son congelados, sacarlos con antelación del congelador. Una vez descongelados, quitarles la cabeza, la piel y la vena negra. Reservar.

- Pelar el diente de ajo y quitar el germen.

- Quitar la primera capa de la cebolleta. Cortar en trozos.

- Lavar el perejil, secarlo y separar las hojas. 

- Quitar las hojas duras de las alcachofas, cortarlas en láminas y ponerlas a remojo en agua con limón.

- Cortar el aguacate en dos, quitar el hueso y rociarlo con un poco de zumo de limón. Cortarlo en trocitos.

- Cortar el salmón en trocitos o cortar las láminas y enrollarlas.

Preparación en TMX 5

- Poner en el vaso el ajo, la cebolleta y el perejil. Programar, 3 segundos, velocidad 8.

- Agregar el aceite de oliva, las alcachofas escurridas y secas, la sal y la pimienta. Programar, 7 minutos, 100º, velocidad cuchara, giro a la izquierda.

- Si no se va a cocer la pasta en el vaso de la TMX, hacerlo en una olla grande llena de agua con un poco de sal el tiempo indicado por el fabricante.

- Incorporar las colas de los langostinos y programar, 2 minutos, 100º, velocidad cuchara, giro a la izquierda.

- Verter la leche evaporada y programar, 1 minuto, 100º, velocidad cuchara, giro a la izquierda. Quitar el cubilete.

- Verter la salsa en una sartén y mantenerla caliente.

- Si se va a cocer la pasta en el vaso, verter 1 litro y medio de agua. Programar, 10 minutos, 100º, velocidad 1.

- Agregar media cucharadita de sal y la pasta. Programar el tiempo indicado en el paquete, 100º, velocidad cuchara, giro a la izquierda. Comprobar la cocción de la pasta y si es necesario, programar un poco más de tiempo. Yo necesité 8 minutos.

- Sacar la pasta del vaso, verterla en la sartén y mezclarla con la salsa. Mantenerla caliente. 
Preparación tradicional

- Poner en una sartén el aceite. Cuando esté caliente, agregar el ajo, la cebolleta y el perejil. Sofreír a fuego medio hasta que estén hechos. Remover de cuando en cuando.

- Mientras se hace, cocer la pasta en una olla grande llena de agua con un poco de sal el tiempo indicado por el fabricante. Comprobar la cocción de la pasta y si es necesario, programar un poco más de tiempo. Yo necesité 8 minutos.

- Incorporar a la sartén las colas de los langostinos y sofreír hasta que cojan color.

- Verter la leche evaporada y cocer removiendo hasta que espese un poco la preparación.

- Mantener la salsa caliente en la sartén.

- Colar la pasta y verterla en la sartén donde tenemos la salsa. Remover hasta que se mezcle bien.

Montaje de los platos

- Poner las raciones de pasta en los platos.

- Colocar por encima los trozos de aguacate y de salmón. Servir caliente.

Notas:

- Los langostinos que utilicé eran congelados, pero de muy buena calidad. 

- Debemos elegir unas alcachofas prietas y duras. Se pueden cortar en cuartos, pero yo preferí hacerlo en láminas para que la cocción fuera más rápida.

- El tiempo de cocción de la pasta, dependerá del que indique el fabricante o de si nos gusta al dente o más hecha. La cantidad es modificable, dependiendo del gusto de los comensales.

- No es necesario añadir aguacate y salmón, el plato está rico igualmente, pero me apeteció darle ese toque de contrastes de sabor y color. Se puede espolvorear queso parmesano u otro tipo de queso, a nosotros, en esta receta, nos gusta sin él.

Bon profit!


Panecillos con masa madre


Ya tenía muchas ganas de publicar una receta de pan. Hace unos años os enseñé este Pan integral con masa madre y lo repito muchas veces, en especial, cuando voy a casa de mi madre y quiero dejarle pan hecho en poco tiempo, amasado a mano y horneado en su horno que es antiguo, pero maravilloso. Formo hogaza o barras e incluso un día lo cocí en una cazuela de porcelana vieja y quedó genial. La receta es del libro Imprescindible de la TMX 31 y también está en la del nuevo libro de la 5, pero no han inventado nada nuevo. Hacer una bola flotante de masa madre es un método antiguo que ya utilizaban nuestras abuelas y que se llama de formas diferentes según las zonas. También se utiliza para los roscones. Confiere esponjosidad a la masa y es un método sencillo y rápido si no tenemos masa madre refrescada o nunca la hemos utilizado.

Esta receta funciona muy bien, ya os lo he dicho, pero quería probar a hacer unos panecillos. Ya os comenté que desde que mi hijo trabaja, me pide que le haga bocadillos con pan casero. Ayer mismo, volví a hornear para él. 

Os recomiendo la receta, a la vez que recuerdo la primera vez que la publiqué. La habéis visitado mucha gente silenciosamente, pero no viene mal mostrarla de nuevo.

Aprovecho para daros las gracias por la gran acogida que ha tenido, On the 30th. Diciembre 17. 52 recetas de Roscón de Reyes y unas torrijas... tanto aquí en el blog, como en mi Fanpage de Facebook. También sé que más de uno ha preparado un roscón a partir de este recopilatorio. 
Ingredientes para 10 panecillos de 100 g aproximadamente

Masa madre

- 50 g de agua mineral
- 5 g de levadura fresca de panadero
- 1 cucharada de azúcar
- 110 g de harina panadera

Para la masa de pan

- 300 g de agua mineral
- 10 g de levadura fresca de panadero
- 540 g de harina panadera
- 1 cucharadita de sal

*2 bandejas cubiertas de papel sulfurizado o bandejas perforadas
Preparación en TMX

Masa madre

- Poner todos los ingredientes en el vaso y mezclar 15 segundos, velocidad 4. 

- Formar una bola con las manos, hacer una cruz con un cuchillo y ponerla en un bol con agua templada. Dejar reposar hasta que comprobemos que la bola flota.

Masa de pan

- Echar el agua en el vaso y programar 2 minutos, 37º, velocidad 1.

- Añadir la bola de masa madre y el resto de ingredientes.

- Mezclar 6 segundos, velocidad 6 y 5 minutos velocidad espiga. Quitar el cubilete al cabo de un minuto para que la masa se airee. La masa no debe pegarse a las paredes del vaso y tiene que estar lisa, pero un poco pegajosa.

- Sacar la masa del vaso y colocarla en un bol untado con aceite cubierto con un paño o con papel film previamente embadurnado con aceite para que la masa al leudar no se pegue.

Preparación tradicional

Masa madre 

- Poner todos los ingredientes en un bol y mezclar hasta que estén integrados. 

- Formar una bola con las manos, hacer una cruz con un cuchillo y ponerla en un bol con agua templada. Dejar reposar hasta que comprobemos que la bola flota. 

Masa de pan

- En un bol, mezclar la harina y la sal.

- Añadir la levadura diluida en el agua tibia.

- Añadir la bola de masa madre, mezclar bien y amasar hasta obtener una masa lisa, pero un poco pegajosa.

- Sacar la masa del bol y colocarla en otro untado con aceite cubierto con un paño o con papel film previamente embadurnado con aceite para que la masa al leudar no se pegue.
Leudado, formado y horneado

- Dejar leudar la masa unas 2 horas o hasta que doble su volumen. Yo la tuve sólo una hora porque había crecido lo suficiente. Dependerá de la temperatura ambiente.

- Volcar la masa sobre una superficie un poco enharinada, desgasificarla amasando un poco.

- Pesar porciones de 100 g más o menos. Bolear cada pieza hasta que no quede señal de ningún pliegue por debajo.

- Colocar los panecillos sobre las bandejas. Dejar espacio entre ellos.

- Al colocar cada panecillo, aplanarlo con la mano con cuidado. 

- Tapar los panecillos con un paño un poco enharinado y dejar leudar 1 hora.

- Pasado el tiempo, espolvorear con harina tamizada.

- Precalentar el horno y colocar un recipiente con agua en la base. No lo quité durante todo el horneado.

- Hornear en horno precalentado a 200º durante 10 minutos, calor sólo abajo y 10 minutos, calor arriba - abajo. El tiempo dependerá de cada horno. Tienen que quedar muy poco tostados.

Notas: 

- Aunque la receta es la misma, estos panecillos quedan más blanditos y esponjosos porque los horneo a menos temperatura y no dejo que se tuesten demasiado. Se puede aumentar la temperatura un poco y obtener una corteza más crujiente.

- Esta vez he utilizado la mitad de levadura fresca, como suelo hacer últimamente.

Bon profit!

Bolas nevadas


Me gusta hacer regalos y en Navidad, suelo cocinar más de una receta con ese fin. Junto al Turrón rústico de chocolate y Oporto, iban estas Bolas nevadas pero no exactamente como las veis en las fotos. Una vez hechas, las envolví en azúcar glas, pero dejé unas pocas para mi hijo sin nada, tan sólo el poco que veis en las fotos. Las que regalé las empaqueté por la noche y no pude hacerles fotos. 

Me inventé la combinación, son sencillas de hacer y llevan muy poca cantidad de azúcar. Imagino, que al rebozarlas en el azúcar glas, mejorará mucho el punto de dulzor. No me gusta el exceso de azúcar, pero si queréis que estén mucho más dulces, al prepáralas, probad la mezcla y añadid más cantidad. Predomina el sabor de la nuez que contrasta con los trozos de almendra  con piel.

Al final, no he tenido fuerzas, ni tiempo, para ponerme con un Roscón de Reyes. He cocinado mucho estas Navidades sin hacer fotos, porque necesitaba un descanso. Por eso, me alegro de que el recopilatorio, On the 30th, Diciembre 17.  52 recetas de Roscón de Reyes y unas torrijas... esté teniendo tantas visitas en el blog y en los blogs amigos y que me haya enterado de que más de una persona ha hecho uno del listado. Ya he visto en la herramienta donde se han colgado que el número de visitas es espectacular. 

Estas bolas nevadas son por tanto, mi última publicación navideña. No quería dejarla en borradores hasta el año que viene, mejor que si os gusta, guardéis la receta o la preparéis cualquier día que os apetezca un bocado dulce, sin empalagar. 

Disfrutad del día de Reyes.
Ingredientes

- 120 g de azúcar 
- 200 g de nueces 
- 10 almendras con piel enteras
- 300 g de almendras con piel 
- 2 claras de huevo (ver notas)
- azúcar glas para envolver las bolas

Antes de empezar…

- Sacar los huevos de la nevera y separar las claras de las yemas.

- Si os gustan más dulces, haced más azúcar glas con antelación, para añadirlo a la mezcla posteriormente. Es mejor que tener que añadir azúcar granulado y que se aprecie. 

Preparación en TMX

- Poner 10 almendras con piel en el vaso y programar 2 segundos, velocidad 4. Quedarán trozos grandes e incluso, alguna entera. Sacar del vaso y reservar.

- Poner el azúcar en el vaso. Programar, 10 segundos, velocidad 10. 

- Agregar las nueces y el resto de almendras con piel. Triturarlas, programando, 10 segundos, velocidad 10. 

- Bajar los restos del interior del vaso hacia las cuchillas, con ayuda de la espátula. 

- Incorporar las claras. Mezclar programando, 20 segundos, velocidad 4. La mezcla obtenida estará pegajosa. Si quedara demasiado pegajosa y fuera difícil manejarla en la máquina, terminar mezclando con la espátula.
Preparación tradicional

- Trocear groseramente las 10 almendras con piel. Deben quedar trozos grandes e incluso, alguna entera. Reservar.

- Poner el azúcar en el vaso de un robot o un molinillo y hacerlo glas. 

- Agregar las nueces y el resto de almendras con piel. Triturarlas hasta que estén totalmente molidas

- Agregar las claras previamente batidas con un tenedor y mezclarlas con una espátula hasta que estén totalmente incorporadas. La mezcla obtenida estará pegajosa y será un poco difícil de trabajar en un robot. Si quedara demasiado pegajosa y fuera difícil manejarla en la máquina, terminar mezclando con la espátula.
Formado de las bolas

- Verter la masa en un bol y dejar reposar tapada durante una hora aproximadamente.

- Formar bolas con las manos. Dejar que se endurezcan un poco y envolver cada una en un poco de azúcar glas, controlando que quede distribuido lo más uniforme posible.

Notas:

- Utilicé claras de huevo L. Podéis probar a utilizar del tamaño M y comprobar si la masa se maneja mejor.

- Las hice con azúcar porque eran para un regalo, pero quedarán deliciosas si las preparáis con azúcar de abedul.

- En vez de utilizar almendras con piel, podéis añadir almendra tostada, almendra sin piel o trozos de nuez.

- Se puede verter la masa en un molde, alisarla y dejarla reposar. Obtendremos un turrón que se puede cortar perfectamente en trozos o lonchas.

- Podéis agregar un poco de licor de almendra o de nuez si queréis darles un toque diferente.

Bon profit!

Bizcocho mágico de zanahoria morada


Casi todos los dulces navideños que he preparado estas fiestas, han sido para regalar y alguno para casa pero no para mí. El otro día, vi en la herboristería a la que suelo ir, unas hermosas zanahorias moradas y compré unas cuantas. No pensé en ese momento qué iba a hacer con ellas, porque a mí, con darles algún mordisco, ya me gustan. Pero, una vez en casa, me apetecía un bizcocho y recordé los que tengo de calabacín e incluso con aguacate. No hizo falta darle más vueltas a la cabeza, iba a utilizar la zanahoria en un bizcocho, sin azúcar y sólo, sólo para mí.

Cuando era pequeña las veía en los bares en grandes recipientes de cristal. Cortadas en bastones, se conservaban en vinagre como encurtidos. Yo las hice un poco diferentes y las publiqué hace un tiempo, Zanahoria morada encurtida. No es la única receta que tengo en el blog con este tipo de zanahoria porque me encanta su sabor dulce y su color. 

Hubo un tiempo en el que se puso de moda en algún blog y mucha gente la descubrió. No sólo se cultiva en mi tierra, también en otras zonas de nuestro país. 

Creía que lo sabía todo sobre la zanahoria morada, pero no es así. Todavía fue capaz de sorprenderme una vez más y es por eso, que a este bizcocho lo he llamado bizcocho mágico. Si pincháis en el enlace de la zanahoria encurtida, veréis que al ponerla en vinagre, el color morado se transforma en un fucsia precioso. Para mí es normal, porque ya os he comentado que forma parte de mis recuerdos de infancia. Mi sorpresa fue al cortar el bizcocho. Creía que la miga iba a quedar oscura, pero no hubiera imaginado que el color era un ¡negro con tonos azulados! Tal vez en las fotos no se aprecia tan bien.

Si a mí que soy mayor, me sorprendió, imaginad que horneáis este bizcocho con niños y creáis un ambiente especial diciéndoles que vais a hacer magia. Les dejáis que colaboren en su preparación y les pedís que adivinen de qué color será el bizcocho. Seguro que se os ocurren más ideas para cocinar y divertiros juntos, a la vez, que comen verdura disfrazada o descubren que todas las zanahorias no son naranja, ni siempre lo fueron.

Mi bizcocho es sin azúcar, muy fácil de preparar; lo podéis tomar en el desayuno o en la merienda, de miga esponjosa y tierna. No se nota para nada el sabor de la zanahoria. Al igual que con otros elaborados con verduras, éstas confieren a la masa humedad y el resultado es excepcional.

Ya estamos a 5 de enero. Para esta noche de Reyes mágica, de sorpresas y alegría, ¿qué tal un bizcocho mágico?

¡Feliz noche y día de Reyes!
Ingredientes 

- 150 g de zanahoria morada
- 185 g de azúcar de abedul o de azúcar
- 3 huevos L (55 g cada uno)
- 100 ml de aceite de girasol
- 200 g de harina de repostería
- una pizca de sal
- 10 g de levadura química
- una pizca de sal

* un molde redondo de 20 cm de diámetro

Antes de empezar…

- Lavar las zanahorias, raspar la piel, quitar las extremidades y cortarlas en trozos.

- Tamizar la harina junto con la levadura y la sal.

- Sacar los huevos de la nevera para que estén a temperatura ambiente.

- Si el molde no es de silicona, como es mi caso, untarlo con mantequilla y espolvorearlo con harina. También podéis utilizar el spray desmoldante. 

- Precalentar el horno a 170º si es sin azúcar y a 180º si es con azúcar.

Preparación en TMX

- Poner las zanahorias en el vaso y triturar, 3 segundos, velocidad 7.

- Añadir los huevos, el aceite de girasol y el azúcar de abedul o el azúcar. Programar, 10 segundos, velocidad 4.

- Incorporar la mezcla de harina y levadura tamizada y la sal. Programar, 10 segundos, velocidad 6.
Preparación tradicional

- Sin robot, rallar las zanahorias previamente.

- Verter todos los ingredientes en el vaso de un robot o batidora y batir hasta obtener una masa homogénea. 

Horneado

- Verter la masa en el molde. Introducir el pastel en el horno precalentado a 170º si es sin azúcar y a 180º si es con azúcar. Hornear durante 40 minutos, calor arriba-abajo. 

- Pinchar con un palo de brocheta para comprobar que está hecho. El tiempo de horneado dependerá del tipo de horno.

- Sacar el molde del horno y dejar que se enfríe el bizcocho antes de desmoldarlo.

Notas:

- Si no tenéis zanahoria morada, podéis utilizar zanahoria naranja, pero ya sabéis que el color cambiará totalmente.

- Se puede espolvorear con azúcar glas. Yo no le puse nada porque es sin azúcar.

Bon profit!

Os dejo un vídeo que me ha encantado sobre las zanahorias. Pinchad aquí.

Las 20 más vistas en 2017

En estas fechas, en muchos blogs revisamos qué entradas del año anterior han sido las más vistas en el año que acaba de terminar. No es muy justo el recopilatorio, porque afecta negativamente a las que se han publicado en los últimos meses, pero de todas formas, en muchos casos, la diferencia de visitas es notable y merecen estar en los primeros puestos.

Es el caso de la Torta de laranja que publiqué las pasadas Navidades. No sólo es la más vista del pasado año, sino que está entre las 10 primeras desde que Thermofan abrió sus puertas.

Es curioso, que aunque entre las 20 elegidas, hay bastante variedad, el Reto Congelando el verano II y el Concurso 6º aniversario, están entre las primeras, pero cabe destacar, que en la lista hay 4 recetas de panes y son de los que más me gustan a mí también.

No me extiendo más y os dejo con el listado. Espero que os guste y os sirva para volver a recordarlas.

Espera a que se abra el desplegable bajo el logo y pincha en las fotos que desees. 



On the 30th. Diciembre 17. 52 recetas de Roscón de Reyes y unas torrijas...


El mes pasado, en On the 30th me anticipé a la Navidad publicando todas las recetas dulces y saladas del blog. Desde entonces, he añadido alguna más. 

En On the 30th, seguimos en modo Navidad, pero cambiando totalmente de rumbo. Quedan todavía unos días para festejar la fiesta que más me gusta del año, Los Reyes Magos. Desde que era niña, en mi familia, disfrutábamos ese día de una forma muy especial y lo recuerdo con nostalgia y mucho cariño. Aunque ya no se vive como entonces porque los tiempos han cambiado, yo sigo disfrutando mucho. No me gusta que el consumismo, se imponga y en muchos casos, incluso se politice esta festividad. Contribuyamos los adultos para que se mantenga la esencia de esta tradición tan nuestra. Deseo que no se pierda la magia y que los niños, sigan teniendo esa ilusión tan bonita, fruto de la inocencia. 

Como en Thermofan sólo tengo una receta de Roscón de Reyes que está muy bien, pero con unas fotos de terror, pensé hacer un recopilatorio de diferentes recetas de blogs amigos. Empecé a revisar mi lista e investigué un poquito. En algunos de ellos, hay más de una receta de roscón, en otros, ninguna. Pensé que podía ser un bonito detalle sorpresa para finalizar el año.

Puede ser que alguna receta sea la misma, pero no pasa nada, porque cada persona le puede haber dado su toque personal. Como la lista es larga, este mes no voy a hacer un resumen pero sí que os puedo indicar que hay roscones de sobra, para que elijáis el que más os guste. Y por supuesto, es una excusa para aprender (me incluyo también) de la experiencia de los demás. 

Roscones con y sin masa madre, roscones con pre-fermentos, de calabaza o chocolate; con frutas escarchadas o no, redondos o en porciones; hay a quien le gusta relleno o sin rellenar y los rellenos pueden ser muy variados. También hay quien ha elegido realizar la receta de panaderos o cocineros reconocidos o quien ha preferido hornear el roscón tradicional de su familia. Si eres vegano, diabético, intolerante al gluten o a la lactosa, no sufras, tenemos un roscón para ti. Si te gusta el ron y/o el chocolate, la crema inglesa, el mazapán, la crema de gofio… sí, de todo hay. El roscón de Reyes perfecto, el 2.0, el que permanece tierno, tierno… el facilón, facilón o el definitivo (hasta el momento, claro). A mano, en la thermomix o panificadora, no os perdáis detalle. Y por si fuera poco, incluyo la receta del único hombre de la lista que nos regala un rico roscón salado. Para terminar, nos vamos un poco más allá y encontramos un roscón para San Valero, patrón de Zaragoza, unas torrijas de roscón para aprovecharlo y un roscón horneado en pleno agosto, porque si está bueno, ¿por qué sólo lo tenemos que comer en Reyes?

Espero que os guste mi selección y deseo que os sirva para que surja ese gusanito que os anime a hornear. El roscón de Reyes casero está mucho más rico, es mucho más sano, podemos elegir receta e ingredientes, forma y nos ahorraremos un buen dinero, haciendo feliz a más de uno. 

Y deseo haber dado una sorpresa agradable a las compañeras y al compañero blogueros con este recopilatorio. Yo he disfrutado preparándolo y también me ha entrado el gusanillo. Si se me ha escapado alguien, sólo tiene que avisar. Está siendo muy divertido, porque, aunque hice una búsqueda exhaustiva, he recordado otros blogs, o me están ellos avisando. Vamos incrementando la gran lista.

A ver si consigo ponerme este año a hornear un nuevo roscón. 

Aprovecho para felicitaros el Año Nuevo 2018. Sed felices y haced felices a quien queréis. 

52 recetas de Roscón de Reyes y unas torrijas... 

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